Singularidad: Soporta sin problemas espacios de calor con sequía.
Riego: Regar en profundidad sólo cuando la tierra se note seca.
Plagas: Por lo general si está bien atendida ninguna en especial, en todo caso puede sufrir eventualmente el ataque de la cochinilla. Eliminar manualmente las que se observen y tratar con un producto específico.
Cuidados especiales: Necesita un sustrato con una base arenosa y un drenaje conveniente para que no retenga agua que acabe por pudrir las raíces.
Abonado: A partir de mediados de la primavera se alimenta una vez al mes con un fertilizante para plantas suculentas. El líquido se añade al agua de riego, controlando la cantidad, siempre algo menos de lo que recomiende el fabricante.
Curiosidades: Es típico de esta planta que su tronco y follaje se tornen rojizos, en ocasiones de un tono granate de gran intensidad.
Esta circunstancia se da en ejemplares que están expuestos todo el tiempo a pleno sol, aunque también lo causa el frío.
Poda: No requiere de una poda tradicional, pero con el tiempo el tronco puede perder hojas de la base, recortar la parte alta para estimular el crecimiento del follaje bajo.
Reproducción: Todo el grupo de Kalanchoes son tremendamente fáciles de propagar y puede hacerse a lo largo de todo el año.
Se emplea esquejes de tallo o esquejes de hoja, ambos proporcionarán un excelente resultado.
Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es
Autor: Carmen Pereira